Capilla Virgen del Camino

virgen

Cuenta la tradición que la imagen de la Virgen del Camino, románica policromada y forrada en plata, apareció el año 1487 sobre la viga de madera que se encuentra en la parte superior del presbiterio, viniendo prodigiosamente desde Alfaro (La Rioja).

Históricamente sabemos que dicha imagen tuvo una hornacina en el claustro gótico y que, al comenzar a derrumbarse, fue trasladada a la capilla del Santo Cristo. Al extenderse la devoción a la Virgen del Camino, se pensó en erigir una nueva capilla ocupando el deteriorado claustro. Así, a mediados del siglo XVIII se iniciaron las obras, que concluyeron en 1774. La capilla tiene una planta en forma de cruz griega, de 21 de anchura por 29 metros de largura (aunque contando desde la entrada principal hay 40). Una cúpula se alza en el centro de la capilla y cuatro más pequeñas se encuentran alrededor de ésta.

El retablo de la capilla de la Virgen del Camino es barroco, y acompañan a la imagen de la Virgen del Camino, San Joaquín y Santa Ana, sus padres. A ambos lados de la imagen mariana, se encuentran también las cuatro virtudes cardinales (fortaleza, prudencia, justicia y templanza). Ocupa el centro de la parte superior una imagen de San José. Remata el retablo la figura del Padre eterno entre rayos y serafines. En la parte inferior, destacan una talla de la Inmaculada Concepción y otra de Santa Teresa de Jesús, de la escuela napolitana, de gran valor. Finalmente, numerosos ángeles y querubines se encuentran esparcidos en todo el retablo.

DSC_0952

Detrás del retablo se construyó un camarín, rococó, desde donde se divisa la parte trasera de la Virgen.

Los pamploneses han mantenido siempre viva la devoción a la Virgen del Camino y es honrada con el título de reina y señora de Pamplona.


coro

capillas